El Petro: La herramienta de Venezuela contra el bloqueo imperial

Las fortalezas de la criptomoneda Petro, respaldada por las reservas petroleras de la nación, contribuirán con el proceso de recuperación y relanzamiento económico de Venezuela, que pretende ser torpedeado por medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos (EEUU).

“Es un paso gigante que va a ayudar mucho al proceso de recuperación y relanzamiento económico de Venezuela en el 2018; tengo la seguridad absoluta” indicó en declaraciones recientes el presidente Nicolás Maduro, al referirse a la moneda virtual de intercambio, cuyo valor de un barril de crudo la pone a la vanguardia de las existentes al convertirla en el criptoactivo más seguro del mundo.

A diferencia de las más de 1.500 criptomonedas existentes en el ámbito mundial, El Petro es la única que tiene sustento físico al estar respaldada con 5.342 millones de barriles del campo 1 del Bloque Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco.

El Petro podrá ser usado para adquirir bienes o servicios y será canjeable por dinero fiduciario y otros criptoactivos a través de casas de intercambio digitales.

Asimismo, se prevé que la criptomoneda venezolana será subastada a través del Sistema de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (Dicom) para el desarrollo de la Agenda Económica Bolivariana y las empresas vinculadas a sus 15 motores, tal y como informó el vicepresidente de la República, Tareck El Aissami.

Explicó que con esta nueva dinámica, el sector productivo nacional podrá optar por realizar operaciones de compra y venta una vez se cumplan los protocolos, en aspectos como “materia prima, bienes de capital, pagos de servicios y desarrollo tecnológico a través de nuestro criptoactivo, El Petro”, dijo.

Además, las empresas nacionales e internacionales que participen en el proceso de preventa de la criptomoneda contarán con un descuento especial en el proceso de negociación que comenzó el pasado 20 de febrero y que concluirá este 20 de marzo.

La preventa registra un monto superior a los 5.000 millones de dólares en intenciones de compra y ha contado con la participación de 127 países, entre los que destacan Afganistán, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Rusia, Chile, Colombia, Corea del Sur, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Japón y China.Este proceso contribuirá a fortalecer las reservas internacionales de la nación y estabilizar la moneda.